Hábitos alimenticios:
En nutrición, la dieta es la suma de las comidas que realiza una persona u otro organismo, mientras que los hábitos dietéticos conforman el patrón de alimentación que sigue a diario, esto incluye las preferencias alimentarias, la influencia familiar y cultural sobre el individuo en lo que respecta a los alimentos que ingiere. Aunque los humanos en general son omnívoros, cada cultura mantiene preferencias y mitos sobre algunos alimentos. Por otra parte, tales preferencias alimentarias individuales pueden ser o no saludables desde el punto de vista nutricional. Una alimentación equilibrada requiere una ingestión variada de alimentos con el fin de obtener las cantidades adecuada de energía y nutrientes.
Los hábitos alimentarios implican un rol significativo en la salud y enfermedad de un individuo, los cuales están condicionados por diversos factores (el estado de salud, la situación económica, la sociedad, la cultura y la religión).
La alimentación es fundamental para la promoción de la salud y la calidad de vida de las personas mayores. Una alimentación adecuada previene o reduce riesgos y sirve de tratamiento de ciertas enfermedades y alteraciones orgánicas, sin olvidar que, siendo variada, equilibrada y apetecible, contribuye a una gran sensación de bienestar.
Cada etapa de la vida tiene sus necesidades particulares y unido a esto hay que considerar las limitaciones en cada etapa. En los niños destacan sus aversiones alimentarias y el consumo de alimentos grasos y azucarados. Sin embargo, las personas mayores, aunque están acostumbradas a una alimentación más saludable, las enfermedades, la polimedicación y los problemas de masticación dificultan notablemente esta necesidad básica.
Métodos y rutinas de ejercicio:
GAP: esta rutina de ejercicios es conocida por las siglas de las partes del cuerpo a las que van dirigidas (glúteos, abdomen, piernas), además combina ejercicios de cardio con ejercicios de tonificación.
Acostarte boca abajo y apoyar el peso de tu cuerpo sobre tus antebrazos y la punta de los pies, manteniendo el cuerpo separado del suelo y rígido como una tabla. Al mantener esta posición estarás concentrando tu fuerza en el abdomen y potenciando tus niveles de resistencia.
Vientre plano: para reforzar otro tipo de ejercicios para esta zona, que suele ser de gran interés, te recomendamos una rutina de ejercicios que puedes hacer desde tu casa usando la fitball, y que no solo te ayudará a lograr un vientre plano, sino que también reforzará la musculatura de tu espalda.
Recostarse en forma lateral, coloca ambas manos detrás y a los lados de la cabeza y mediante la contracción del abdomen, sin tirar del cuello, elevamos el tronco de manera lateral y descendemos lentamente. Repite y cambia de lado.

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